Elementos configuradores.
Los principales elementos configuradores de las conductas de acoso sexual se pueden resumir en:
SOLICITUD. Entendida como “iniciativa de solicitud” relativa al sexo.
RECHAZO. Que a la propuesta le siga una reacción de rechazo. Basta la negativa a la propuesta de cualquier modo y por cualquier cauce.
INSISTENCIA EN LA CONDUCTA o HECHO AISLADO de la suficiente gravedad.
Debe quedar claro desde el principio que el sujeto activo en un acto de acoso sabe o debe saber que su conducta es indeseada e indeseable para la víctima del acoso.
Esta situación se puede producir tanto dentro como fuera del trabajo, durante la selección previa a la relación contractual, o dentro de la misma; la persona acosadora suele ser una persona superior en la jerarquía, pero también puede ocupar una posición de igual o inferior rango jerárquico.




